«Son solo cinco minutos».
Publicación de Ewa Fañanás · 13 oct

Eso dices cuando contestas otra vez la misma pregunta. Cuando copias los datos de un correo al Excel. Cuando vuelves a preparar un documento casi igual al de ayer.
Y claro, por cinco minutos tampoco vas a cambiar tu manera de trabajar.
Hasta que los sumas.
Una tarea de cinco minutos, repetida veinte veces a la semana, ocupa una hora y cuarenta minutos. Y eso contando solo una.
No esperes a que esa tarea se haga gigante en tu agenda para verla.
Porque mientras sigues diciendo «no me cuesta nada», le estás dedicando un tiempo que podrías usar para atender mejor a un cliente, avanzar en tu negocio o cerrar el portátil un poco antes.
Por ahí empezaría yo antes de incorporar IA: mirando qué se repite y cuánto ocupa de verdad.
Quizá puedas eliminar un paso, dejar una respuesta preparada o usar IA para hacer un primer borrador que después revisas.
No hace falta cambiarlo todo. Empieza por esa pequeña tarea a la que llevas meses quitándole importancia.
¿Cuál es tu «esto lo hago en un momento»?